Carta a una celadora, ¿y si me miras a los ojos?

Sé que en tu contrato no pone que me mires a los ojos, sé que no te pagan para eso. Además sé que mis ojos son marrón oscuros por lo que no te encontrarías un espectacular color mar al que podrías mirar durante horas. Pero, ¿y si me miras los 7 segundos que dura mi conversación?

Señora sanitaria, hace 7 años que no piso el suelo de un centro de salud y le aseguro que durante todo ese tiempo he pagado cada mes mis impuestos. Sé que mi jefe cada mes paga lo que es mi Seguridad Social y en esos 7 años no he utilizado ni un minuto de sus compañeros médicos, enfermeras/os o celadores/as. Si al cabo de 7 años y pagar todos mis impuestos, me acerco a visitarles por un tema de salud…¿no me merezco que me mire 7 segundos a los ojos mientras le pregunto algo?

Sé que usted está haciendo algo importante en su ordenador (yo también tengo un ordenador en mi trabajo y hago cosas importantes en el mismo) pero si me dirijo respetuosamente a usted con un “disculpe, buenos días, ¿puedo hacerle una pregunta?”. No es necesario que me levante la mano (marcándome un límite) y sin levantar la vista de su ordenador me diga “te esperas que estoy haciendo algo importante”. 

Y bien, puedo entender que en ese momento si usted levanta la vista del ordenador se vaya a producir una catástrofe mundial en la que la salud de los más de 7000 millones de personas que vivimos en el planeta tierra se vea dañada. De acuerdo, haré un esfuerzo por entender que lo que estaba haciendo en el ordenador era un asunto de vida o muerte. Ya está, lo entiendo. Pero, ¿por qué cuando acaba y levanta la vista me dice con un desprecio y molestia increíble: “¿qué quieres?”.Respiro, por no responderle en las mismas formas y le digo:

  • Es que me han pedido una analítica y quería pregunt…
  • Aquí no se da el día de analíticas– contesta sin dejarme acabar de preguntar.
  • Lo sé, ya tengo el día. No me he hecho una analítica en años y quería preguntarle si tengo que venir sin comer o algo así.
  • Claro. ¿Qué no lo sabes?-Responde con la misma cara de desprecio.

Ya sé que no soy su hija, ni su amiga, ni su compañera de trabajo pero soy solo un “paciente” o mejor “cliente” que pregunta porque no sabe o no está segura y además no quiero hacerle perder tiempo el día que venga a las analíticas. Yo, al igual que muchas personas que vienen al centro de salud cada día, preguntan porque no saben algo o no están seguras, preguntamos por ignorancia. Le aseguro que no me interesa perder mi valioso tiempo haciendo preguntas de las que ya sé las respuestas.

También sé que el centro de salud está lleno de mensajes en carteles por las paredes:

“Este centro tiene el botón rojo y si usted agrede al sanitario…”

He leído esos carteles en cada pared del centro de salud. Me sé las frases de memoria. Pero, por favor, ¿podrían poner uno en el que diga algo así: 

“Información para sanitarios: en los 7 segundos que durará la pregunta del paciente, dejen su ordenador, su móvil o la conversación con su compañera de al lado y mire al paciente aunque no tenga ojos azul cielo”.

Señora sanitaria, ¿sabe lo que más me entristece? Pues lo que más me entristece es que por personas como usted se etiquete a nuestro sistema de salud de forma negativa. Considero que hay médicos excelentes, enfermeras y enfermeros que hacen un trabajo impecable, celadores con una amabilidad sin igual, sanitarios que aman su trabajo y que nos cuidan excelentemente para que tengamos vida. Considero que todos esos sanitarios, sus compañeros y compañeras, no se merecen que usted se comporte de esa manera. 

¿Y si se planteara cambiar un poquito? Posiblemente ganarían sus pacientes (clientes) pero la que más ganaría sería usted. Se lo aseguro.

RETO DE LA SEMANA: ¿Puedes enviar esta carta a cualquier sanitario que creas que la puede necesitar? 

¡Nos vemos la próxima semana!

Reme Egea
Reme Egea
Maestra de Educación Física, Formadora en Habilidades Directivas y Gestión de Equipos, Psicóloga, Creadora del proyecto educativo "Con los pies en el aula", Conferenciante, consultora y socia de Proformación S.L.

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