Líderes felices: Hábito 4

Líderes felices: Hábito 4

Como muy bien has ido descubriendo en las últimas semanas, vamos desarrollando esos 10 hábitos que hemos elegido y que pueden hacer que tengas más momentos felices, agradables en los que te sientas a gusto contigo mismo, con tu trabajo, con las personas que te rodean en tu vida personal y profesional.

Todos estos hábitos que vamos compartiendo contigo, los hemos visto en líderes que de algún modo llegan a mostrarse más encantados con la vida que otros. Cuando trabajamos en distintos proyectos con ellos nos damos cuenta de que presentan una serie de habilidades, recursos y hábitos que han ido desarrollando a través del tiempo. Hoy ampliaremos el cuarto hábito:

HÁBITO 4: Han vivido situaciones complicadas en la vida: un líder feliz no suele sentirse de este modo porque haya tenido una vida fácil y libre de problemas. En general muchos de ellos han vivido situaciones complicadas (enfermedades, pérdidas, situaciones desafiantes, etc.) y han sido capaces de darle la vuelta a cada experiencia para sacarle la mayor cantidad de aprendizajes posibles.”

En general pensamos que la felicidad va vinculada a cuestiones tan banales como tener un buen trabajo, tener dinero, que la vida te resulte fácil, que no haya complicaciones, que todo sea fluido pero…¡nunca más lejos de la realidad!

Una característica habitual en muchos líderes que vemos felices es justamente que han pasado por situaciones complicadas de la vida: a veces pérdidas muy duras de personas importantes, vivencias de enfermedades en sí mismos o en personas cercanas, pérdidas económicas considerables, situaciones de escasez de recursos, soledad, momentos de mucha tristeza, y un sinfín de experiencias que les marcan.

Pero, ¿qué es lo que hacen diferente? ¿El simple hecho de pasar por algo grave o doloroso, nos hace más felices? En cierto modo, no, sino que lo que les diferencia son los aprendizajes que desarrollan a partir de ese momento. Y en este caso, para darte algunas ideas concretas compartiré contigo algunos aprendizajes que podemos hacer de este tipo de vivencias:

Aprenden que dejar para luego, puede significar dejar para siempre y por ello viven cada día de su vida como si fuera el último.

– Aprenden a relativizar, a darle la justa importancia a las cosas que pasan en la vida. Sienten que mientras quede vida, algo podremos hacer para cambiar la situación.

– Aprenden a disfrutar de las personas que les rodean, de los amigos, de la familia, de la gente que consideran importantes en su vida.

– Aprenden a valorar su salud, su cuerpo y no necesitan tener una parte lastimada del mismo para sentirse agradecidos simplemente por estar saludable.

– Aprenden a no perder tiempo en quejas y quejas que no les llevan a ningún lugar. Prefieren aceptar la situación y continuar hacia adelante.

– Aprenden a ser creativos y a resolver de forma ingeniosa las siguientes situaciones complicadas con las que se van encontrando.

– Aprenden a no ser victimistas ni a dar pena de lo que les sucede sino que prefieren utilizar el tiempo que comparten con otras personas a disfrutar de historias agradables, de comunicación que les recargue la energía.

– Aprenden a ser fuertes en situaciones de soledad, en situaciones en las que les gustaría sentirse acompañados, entendidos o queridos y que en cambio tienen que afrontar por sí mismos. Y esto les hace fuertes.

– Aprenden que solo se puede mirar a otros seres humanos desde arriba, si es para ayudarles a levantarse. Han caído tantas veces, que saben compartir con humildad estos momentos con personas que no están viviendo una buena época.

– Aprenden que una de las mejores cosas que han vivido son justamente estas situaciones duras que les hacen más fuertes, más valientes, más preparados para afrontar cualquier nueva situación que les venga por delante.

 

RETO DE LA SEMANA:

Esta semana te planteo que reflexiones sobre alguna experiencia complicada que hayas vivido en tu vida (todos las hemos vivido…) y que pienses tres cosas que podrías aprender de la misma. Aprende y pon en marcha esos aprendizajes de forma que sientas que ha valido la pena la tristeza, el enfado, la soledad o cualquiera de las emociones por las que hayas pasado.

 

¡Nos vemos la próxima semana!

Reme Egea
Reme Egea
Maestra de Educación Física, Formadora en Habilidades Directivas y Gestión de Equipos, Psicóloga, Creadora del proyecto educativo "Con los pies en el aula", Conferenciante, consultora y socia de Proformación S.L.

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