El reconocimiento, ¿en público o en privado?

Parece que cuando hablamos de hacer una crítica a alguien de nuestro equipo o de darle un feedback que no es excesivamente positivo, existe casi una total unanimidad en el hecho de que se debería hacer de forma privada, en un lugar tranquilo y alejado del oído del resto de los compañeros.

Pero, ¿qué pasa si se trata de un reconocimiento? ¿Cómo crees que habría que hacerlo: de forma pública o mejor en privado?

 

DEPENDE…¿DE QUÉ DEPENDE?

Evidentemente podemos encontrar respuestas en ambas direcciones. Es más, si me conoces, sabes que no soy demasiado del tipo de respuestas contundentes de blanco o negro sino que me suelo decantar muchas veces, como nos enseñó el cantante de Jarabe de Palo, por los “depende”. En general te diría que depende de con quién, dónde, para qué, cómo, cuándo, de qué tipo, por qué, etc. pero en esta ocasión tengo una respuesta más bien definida. Mi respuesta en este caso sería: en privado.

Pero bueno, antes de compartir contigo mi por qué, he recogido los por qués en los que se basan otras personas cuando argumentan que es mejor hacerlo públicamente.

 

¿POR QUÉ HACERLO DELANTE DE OTROS?

A lo largo de mi experiencia profesional he escuchado diferentes explicaciones de por qué otros profesionales consideran que sería útil hacer reconocimientos ante otras personas:

– Por qué 1: “Porque el resto del equipo que esté delante, puede aprender”.

Mi punto de vista es que hay formas mucho más interesantes y eficaces para que el resto del equipo aprenda. Es casi imposible que todos ellos hagan el mismo aprendizaje ante las mismas palabras por lo que no es una técnica realmente efectiva. Y además, hay otros aprendizajes que pueden hacer de forma contraproducente.

– Por qué 2: “El reconocido lo vive como un premio”.

O no…¡podría vivirlo como un castigo! A todos nuestros colaboradores no les gusta sentirse el centro de atención por lo que la persona que recibe el “intento de premio” podría sentirse incómodo ante sus compañeros.

– Por qué 3: “Así ahorras tiempo y de una vez haces todos los reconocimientos que tienes que hacer”.

Hacer reconocimientos no es una cuestión de ahorrar tiempo y al hacer varios reconocimientos a la vez, pierden su esencia porque puede dar la sensación de que no hay ningún tipo de distinción entre ellos, ningún tipo de individualidad.

MI EXPERIENCIA: RECONOCIMIENTO EN “LA INTIMIDAD”

A través de mi experiencia con distintos equipos de trabajo, no tengo duda de que en general el reconocimiento que se hace a solas, y de forma individualizada es aquel que se recuerda a través del tiempo, marca una diferencia y llega mucho más allá. Y estos son los por qués que he ido recogiendo que refuerzan esta opinión:

  1. Por qué la persona atiende plenamente: El hecho de hacer el reconocimiento cara a cara, sin más distracciones que la propia persona y tú, permite que le “toque” cada una de tus palabras y las recuerde incluso años después.
  2. Porque puedes ver todas sus reacciones: Te permite no dispersar tu atención viendo cómo reaccionan otras personas del equipo. En ese momento, atiendes a la persona, a sus respuestas, a sus reacciones, a todo aquello que te dice su comunicación no verbal.
  3. Porque permite expresarse al otro: Al no tener 12 ojos que te miran atentamente, el reconocido se siente mucho más libre para expresar qué opina sobre ese reconocimiento, para compartir contigo una explicación o incluso para darte más detalles de su forma de actuar.
  4. Porque no potencias la competición entre ellos: Posiblemente este sea uno de los por qués más importantes a la hora de tomar esta decisión. Si se hace delante de otros surgen situaciones comparativas y se activan “envidias” entre distintos miembros del equipo. De este modo, después se pueden provocar situaciones de rechazo y boicoteo hacia el reconocido. Es casi imposible darte cuenta de las reacciones de 10 personas a la vez…
  5. Porque se merece ese tiempo y esa atención por tu parte: Creo que esos 5 minutos (o menos) que puede durar el reconocimiento es un momento realmente disfrutable, por lo que no hay mayor reconocimiento que dedicarle nuestro tiempo a una persona.

Y tú, ¿qué prefieres: que te reconozcan públicamente o en privado?

 

RETO DE LA SEMANA:

El reto de esta semana consistirá en hacer un reconocimiento a una persona de tu propio equipo. Lo importante no será solo el reconocimiento que le hagas sino que sería interesante que al finalizar el mismo le preguntes si habría preferido que lo hubieras hecho en público. ¡Vamos a ver qué te responde!

¡Nos vemos la próxima semana!

Reme Egea
Reme Egea
Maestra de Educación Física, Formadora en Habilidades Directivas y Gestión de Equipos, Psicóloga, Creadora del proyecto Train The Trainers, Conferenciante, consultora y socia de Proformación S.L.

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